Parashat Ki Tetze. (Cuando
salgas)
Debarim 21:10 – 25:19
Introducción. En
esta oportunidad en medio de tantos temas interesantes que se encuentran en
esta parashat, el Eterno puso en mi
corazón escoger este, el cual se podría llamar “tabú” en las congregaciones
debido a que es muy poco estudiado, controversial para algunos, y casi siempre
que es tocado se basan en una visión parcializada por estar o no a favor del
mismo (y a veces hasta condicionada por la experiencia); pero podemos ver la importancia que nuestro Adon Yeshúa le dio, al enseñárselo a sus discípulos de una manera clara.
Es necesario antes de desarrollar el tema hablar acerca
de algunos principios basados en la Torah.
"No cometerás adulterio", es un mandamiento bíblico que prohíbe
cualquier tipo de relación con la esposa de otro hombre. Tanto la mujer como el
hombre con el que ella comete esa ofensa, son igualmente culpables, Esta
violación se cuenta entre los pecados más graves. El pecado no es tanto contra
el esposo de la mujer infiel, sino contra Dios mismo, cuyos preceptos y leyes
han sido violados. Aún cuando no se trate de adulterio, la Torá prohíbe la promiscuidad
sexual y la condena como znut,
ya que fue esa la clase de conducta inmoral común entre aquellas naciones
en cuyo seno vivieron los israelitas y cuyas prácticas les fueron prohibidas. Contra
ésta y las demás formas de perversión sexual, la Torah amonesta con severidad: En ninguna de estas cosas os haréis impuros, pues en
todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo expulso de delante de
vosotros, y también la tierra fue contaminada. Pero yo visité su maldad, y la
tierra vomitó a sus habitantes. Guardad,
pues, vosotros mis estatutos y mis ordenanzas, y no hagáis ninguna de estas
abominaciones, ni el natural ni el extranjero que habita entre vosotros (porque
todas estas abominaciones hicieron los hombres de aquella tierra que fueron
antes de vosotros, y la tierra fue contaminada), no sea que la tierra os vomite
por haberla contaminado, como vomitó a la nación que la habitó antes que
vosotros. Cualquiera que haga alguna
de todas estas abominaciones, las personas que las hagan, serán eliminadas
(karet) de su pueblo. Guardad, pues, mi ordenanza, y no sigáis ninguna de
estas costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, para que no os
contaminéis en ellas. Yo, Hashem, vuestro Dios".
A continuación expondré el pasuk de Debarim 24:1 “Cuando alguien toma una mujer y se casa con ella, si no
le agrada por haber hallado en ella alguna cosa indecente (reprochable1),
le escribirá carta de divorcio, se la entregará en la mano y la despedirá de su
casa”, ahora bien tomando
en cuenta el contenido profético y mesiánico de lo dicho por Yeshayaju 42:21 “Hashem
se complació por causa de su
justicia en hacer la ley grande y gloriosa”,
podemos ver que esta
instrucción fue magnificada con la venida Yeshúa.; es decir, Yeshúa vino a Magnificar la Torah y
además el era el profeta a quien Moshe mismo dijo a el oiréis.
En una ocasión los fariseos se le
acercaron a Yeshúa y disputaron acerca de Debarim 24:1; este episodio se encuentra
registrado en Mateo 19:1-12 el cual les leeré:
Aconteció
que cuando Yeshúa terminó estas palabras, se alejó de Galilea y fue a las
regiones de Judea, al otro lado del Jordán. Lo siguieron grandes multitudes, y
los sanó allí. Entonces se le acercaron los fariseos, tentándolo y diciéndole:
-- ¿Está permitido al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa? Él,
respondiendo, les dijo: -- ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, "hombre
y mujer los hizo", y dijo: "Por esto el hombre dejará padre y madre,
y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne"? Así que no son ya
más dos, sino una sola carne; por tanto,
lo que Dios unció al mismo yugo no lo separe el hombre. Mat 19:1-6.
En este momento me detengo para
hablar acerca de un detalle lingüístico que se observa en el pasuk, que lo
registra la textual y el texto griego “lo que Dios unció
al mismo yugo no lo separe el hombre”. Nos podemos
preguntar ¿bajo que yugo une Hashem a la pareja una vez casada? Leamos
el Midrash de Romanos 7:1 donde rabí Shaul utiliza la
analogía del matrimonio. Romanos 7:1-3 “¿Acaso ignoráis, hermanos (hablo con los que conocen
Torah), que la Torah se enseñorea del hombre entre tanto que este vive? Porque
la mujer casada está sujeta (atada) por
la Torah al marido mientras este vive; pero si el marido muere, ella queda
libre de la ley que la unía a su marido. Así
que, si en vida del marido se une a otro hombre, será llamada adúltera; pero si
su marido muere, es libre de esa ley, de tal manera que si se une a otro
marido, no será adúltera.”
Aunado a esto vayamos al pasuk de 1 Corintios 9:21: a los que están sin Torah, como sin Torah (aunque no estoy sin la Torah de Dios, sino
bajo (íntimamente ligado) la Torah de Mashiaj) para ganar a los que están sin Torah. Amados
hermanos es evidente cual es el Yugo que hablaba Yeshúa Rabenu; es decir, la mujer está atada por la Torah del Mesías
al marido, mientras este vive, pero si este muere puede casarse con quien quiera
(siempre y cuando sea en el Señor 1 Corintios
7:39-40) y de este modo no será adúltera.
Luego de dar la respuesta a la
pregunta planteada, continúo con la disputa acerca del tema del divorcio en
Mateo 19:6-12 “Le dijeron: -- ¿Por qué,
pues, mandó Moisés darle carta de divorcio y repudiarla? Él les dijo: -- Por la dureza de vuestro corazón, Moisés
os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue así. Y yo os
digo que cualquiera que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación,
y se casa con otra, adultera. Le dijeron sus discípulos: -- Si así es la
condición del hombre con su mujer, no conviene casarse. Entonces él les
dijo: -- No todos son capaces de cumplir este precepto, sino aquellos a quienes
es dado. Hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos
que son hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se
hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que sea capaz de recibir
esto, que lo reciba.”
Existen
estudios que se basan en las interpretaciones del talmud. En el tiempo del segundo templo había dos
interpretaciones principales de la palabra “reprochable1” (Devarim 24:1), en hebreo “ervat” (tw:år>[,) que significa “desnudez”,
“desgracia”, “defecto”, “indecencia”, “inmundicia”, “confusión”, “descubierto”,
“vergüenza”, “impureza”,
“promiscuidad”. Ahora entendamos por que los fariseos le preguntan a Rabí
Yeshúa: ¿Es lícito al hombre
repudiar a su mujer por cualquier causa?”, esto es debido a
que dependiendo de la interpretación que le dieran a “ervat davar”, por su
pluralidad de significados, se daba a conocer cuál era la causa, y si es que
esta existiere . Como dije, había dos interpretaciones principales para el
tiempo del segundo templo.
Por un lado tenemos la interpretación de la casa de Hillel que dice que se
puede despedir a una mujer por cualquier cosa que cause molestia en el esposo,
incluso si ella fracasa en la cocina. La casa de Shamai era más estricta, sólo permitía divorcio cuando había un comportamiento sexual
indecente o desviación sexual en la mujer. Según este ultimo dice que “ervat davar”
no se refiere fornicación (znut)
anterior al matrimonio o al adulterio (naaf)
durante el desposorio o el matrimonio, sino a una desviación sexual de la mujer
muy desagradable para el esposo, de la misma manera que los excrementos puestos
en el suelo, dentro o cerca del campamento de guerra santo, causarían disgusto
a la Presencia divina. Inclusive existe otra posición de Akiva que dice que si
se consigue una mujer más bonita que su esposa podía despedirla y casarse con aquella
mujer de bello aspecto.
Razonemos ahora la respuesta del
mesías Mateo 19:9: Y yo os digo
que cualquiera que repudia a su mujer, a
no ser por causa de fornicación, y
se casa con otra, adultera. Tengamos
algo claro, la respuesta que da Rabí Yeshúa no es dando apoyo a ninguna de las
causas expuestas por Shamai ni Hillel, mucho menos la posición de Akiva.
Recordemos el episodio de la samaritana donde declara: que el mesías venia a
aclarar todas las cosas y además Yeshúa dice: Mi
doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. Jn 7:16 y
también: Entonces entendieron que no
les había dicho que se guardaran de la levadura del pan, sino de la doctrina de
los fariseos y de los saduceos Mt
16:12. En este orden de ideas es impensable e inaudito que
Yeshúa estuviera apoyando alguna de las posiciones de los “sabios”, sino
dándole la correcta interpretación (magnificando así
la Torah)
Otros estudios se enfocan en dar explicación a la
frase de Mateo 19:9 “a no ser por causa de fornicación” el
cual en breve le daré solución, pero todos esos estudios concuerdan en que esta
frase es la única condicionante para “volver a casarse” y no adulterar. Estos,
afirman que solo se puede divorciar o separarse por causa de infidelidad o
adulterio, lo cual se descarta a nivel peshat, tanto del griego como del hebreo
en Mateo de Dutillet, ya que la palabra utilizada en este texto en hebreo es
“znut” (tWnz>) y no “naaf” [@a;n"] y en griego “porneia” (pornei,a|) y no “mochieia” (moiceu,seij).
La palabra “znah” raíz de “znut” aparece
20 veces en la Torah de las 93 que aparece en toda la tanak y en todos los casos se refiere a
fornicación y prostitución. Dejando claro que es el Mesías mismo es el que declara
“salvo por causa de znut”.
Haciendo un collar
con la palabra “znah” para darle luz a este asunto, me consigo con un pasuk de
esta misma parashat donde están contenidos algunos casos de “znut” leamos
Debarim 22:13-22 “Cuando alguien tome
mujer y la desprecie después de haberse llegado a ella, le atribuya faltas que
den que hablar, y diga: "A esta mujer tomé y, al llegarme a ella, no la
hallé virgen", entonces el padre y la madre de la joven tomarán las
señales de su virginidad y las llevarán a los ancianos, a la puerta de la ciudad.
El padre de la joven dirá a los ancianos: "Yo di mi hija a este hombre por
mujer, y él la menosprecia; ahora le atribuye faltas que dan que hablar,
diciendo: 'No he hallado virgen a tu hija'. Pero ved aquí las señales de la
virginidad de mi hija". Y extenderán la vestidura delante de los ancianos
de la ciudad. Entonces los ancianos de la ciudad tomarán al hombre y lo
castigarán, multándolo con cien piezas de plata, las cuales darán al padre de
la joven, por cuanto esparció mala fama sobre una virgen de Israel. Ella
seguirá siendo su mujer, y él no podrá despedirla en toda su vida. "Pero
si resulta ser verdad que no se halló virginidad en la joven, entonces la
sacarán a la puerta de la casa de su padre,
y la apedrearán los hombres de su ciudad hasta que muera, por cuanto cometió
una vileza en Israel al prostituirse (tAnàz>li) en casa de su
padre. Así extirparás el mal de
en medio de ti. Si alguien es sorprendido acostado con una mujer casada y con
marido, ambos morirán, el hombre que se acostó con la mujer, y la mujer
también. Así extirparás el mal de Israel”, el pasuk que estamos
estudiando tiene como texto central el versículo 21 “y la apedrearán los
hombres de su ciudad hasta que muera, por cuanto cometió una vileza en Israel
al prostituirse (tAnàz>li) en casa de su
padre.”
Fíjense que en este pesukim, el hombre al
encontrar que su esposa no era virgen, la aborrecía, la devolvía a la casa de
su padre (según Rashi con el propósito de avergonzar a los padres por la mala
crianza con que habían educado a su hija, la cual había sido factor importante
en el hecho de que ella fuera capaz de cometer znut), y era muerta por
lapidación luego del juicio dado por el sanedrín. Este sistema estaba vigente
en ese contexto, es decir; en los tiempos de Yeshúa. En otras palabras amados
hermanos aquí Yeshúa está diciendo que “salvo por el caso de znut”, significa:
que una vez que la esposa no fuera hallada virgen, el hombre la aborrecía
públicamente y por consecuencia esta era muerta por lapidación, al igual que el
caso que fuera hallada adúltera (casos que según el collar torah min torah
pertenecen a la categoría de “znah”), ella y el que cometió adulterio con ella,
morían irremisiblemente, y una vez ocurrido esto, entonces el hombre viudo
podía volver a casarse, o sea , en esta
alegoría (Mateo 19:9) Yeshúa lo que está afirmando a los fariseos es “hasta que la muerte los separe” (ya que en
todos los casos de “znut” la sentencia era una muerte irremisible; ojo digo
“esta alegoría” ya que no se está afirmando que Yeshúa estaba aprobando o
promoviendo el apedreamiento, ya que esto fue magnificado, esto es aclarado en
las conclusiones2).
Ahora, para
demostrar que en los tiempos de Yeshúa se podía apedrear, mencionaré los
siguientes pasuk “lo cual, en efecto, hice en
Jerusalén, pues luego de recibir autorización de parte de los principales
sacerdotes, no sólo encerré yo en cárceles a muchos de los santos, sino que
deposité la piedrecita en contra cuando
los mataban.” Esto es, una pequeña piedra que se usaba para votar
en el Sanedrín Hechos 26:10. El apedreamiento de Esteban “Y echándolo fuera de la ciudad, comenzaron a apedrearle; y los testigos pusieron sus mantos a los
pies de un joven llamado Saulo” Hechos 7:58 Entonces vinieron
unos judíos de Antioquía y de Iconio que persuadieron a la multitud; apedrearon a Pablo y lo arrastraron fuera
de la ciudad, pensando que estaba muerto. Hechos
14:19. Cabe destacar el pasuk de Juan 18:31 “entonces Pilato les dijo: Llevadle vosotros, y
juzgadle conforme a vuestra ley. Los judíos le dijeron: A nosotros no nos es
licito (e;xestin) dar muerte a nadie” aquí los fariseos estaban hablando acerca de su ley no
del derecho romano, es indebido pensar que los judíos estuvieran dando clases
de derecho romano a Pilato, además ellos por estar en víspera de Pesaj no
podían condenar a muerte a nadie, incluso si apedreaba a Yeshúa como varias
veces lo intentaron, según Debarim 17:7 la
manos de los testigos primero y luego de la del todo el pueblo, quedando
impuros por siete días de esta manera, sin poder comer Pesaj. Si se preguntan
el porqué en varias oportunidades quisieron apedrear a Yeshúa y no lo hicieron,
era porque temían del pueblo “Y
si decimos "de los hombres", todo
el pueblo nos apedreará, porque están persuadidos de que Juan era profeta” y si decían (los fariseos) eso de Juan el bautista
cuanto más de Yeshúa, que muchos del pueblo le tenía como el Mesías prometido
(como de hecho lo es).
¿Cómo sabemos que esta es la correcta interpretación? Enfoquémonos
en lo siguiente, en el contexto que habla
Yeshúa, se dirigía a los fariseos y/o a las multitudes, judíos casados con
judías, factor importante para tomar en cuenta, a sabiendas que al pueblo y a
los fariseos les hablaba enigmas “Todo esto
habló Yeshúa por parábolas a la gente, y sin parábolas no les
hablaba, para que se cumpliera lo que dijo el profeta: "Abriré en parábolas (alegorías) mi boca; soltaré enigmas". Mateo 13:34-35, Salmos
78:2. Aquí la biblia que usé fue
la textual, donde aparece la correcta traducción del salmo que es citado en
Mateo, donde la palabra que aparece como enigma es “jidot” (yNImtAdªyxi÷,) véase la parábola de
Ezequiel 17:2-12 donde es una “parábola enigmática”, que si Hashem no la
explicaba, nunca el pueblo de Israel la iba a entender, así hablaba Yeshúa a
los fariseos y multitudes. Y les decía: A
vosotros os ha sido dado el misterio del reino de Dios, pero los que están afuera reciben
todo en parábolas Marcos 4:11. Él dijo: -- A vosotros os es dad conocer los
misterios del reino de Dios, pero a los otros por parábolas, para que viendo
no vean y oyendo no entiendan Lucas
8:10.
Por otro lado veamos
cómo les hablaba a los discípulos: “Con muchas parábolas como estas les hablaba la
palabra, conforme a lo que podían oír. Y
sin parábolas no les hablaba;
aunque a sus discípulos se lo explicaba todo
en privado” Marcos 4:33. Por lo que la explicación de Mateo 5:32 y
19:9 es: Y en la casa, los discípulos le preguntaban otra vez
acerca de esto. Y les dice: Cualquiera
que repudie a su mujer y se case con otra, adultera con ella, y si ella repudia a su marido y se casa con
otro, adultera. Marcos 10:10-12.
Ahora
bien, lo que muchas personas no se han percatado es que Rav Shaul realiza un
midrash espectacular de la Torah del Mesías de Mateo 19 en 1 de Corintios 7, a
sabiendas que el destinatario de esta carta eran de la Kehila de los corintios,
“Ahora, acerca de las cosas que escribisteis,
bueno es para el hombre no tocar mujer. Pero por causa de las fornicaciones,
cada uno tenga su propia mujer, y cada una su propio marido. El marido cumpla
con la mujer lo debido, y asimismo también la mujer con el marido. La mujer no
tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; e igualmente tampoco el
marido tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os privéis el
uno al otro, excepto de común acuerdo y por algún tiempo, para dedicaros a la
oración, y luego volved a juntaros, para que no os tiente Satanás a causa de
vuestra incontinencia. Pero esto digo como concesión, no como mandato: Quisiera
más bien que todos los hombres estuvieran como yo mismo, pero cada uno tiene su
propio don de Dios, uno de una clase, y otro de otra. Digo, pues, a los
solteros y a las viudas: Bueno les fuera si permanecieran como yo, pero si
carecen de dominio propio, cásense; porque mejor es casarse que quemarse. Y a los que se han casado, ordeno, no yo,
sino el Señor, que la mujer no se separe del marido; y si llega a separarse,
que permanezca sin casarse o se reconcilie con el marido; y al marido, que no
abandone a la mujer.” 1Corintios
7:1-11
Me detengo a explicar un detalle
lingüístico en el verso 11 en la parte que dice “y al marido que no abandone a
su mujer” la palabra que aparece como abandone, es la palabra griega “aphiemi”
(avfie,nai) y al hacer collar
con ella nos lleva a la palabra hebrea taceÛB.
variante de la palabra que le da nombre esta parashat “tetze” (véase
génesis 35:18) que significa: salir, dejarla ir, despedirla, enviarla fuera, lo
cual concuerda mayormente con la NVI y otros manuscritos de este verso: “Sin embargo, si se
separa, que no se vuelva a casar; de lo contrario, que se reconcilie con su
esposo. Así mismo, que el hombre no se (despida)
divorcie de su esposa.”
Y en
este capítulo, el núcleo central es el pasuk 7:18-19 de la misma epístola ¿Fue llamado alguno ya circuncidado? Quédese así. ¿Fue
llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide. La circuncisión nada es,
y la incircuncisión nada es, sino la observancia de los mandamientos de Elokim.
Ahora
veamos el siguiente verso que aparece en esta parashat, que a simple vista
dirán ¿Qué tiene que ver con este tema?, Si
encuentras delante de ti un nido de pájaro con polluelos o huevos, en cualquier
árbol o en el suelo, y la madre está echada sobre los polluelos o sobre los
huevos, no tomarás a la madre con las crías. Sin falta soltarás a la madre y
podrás tomar para ti las crías, a fin de
que te vaya bien y prolongues tus días Debarim
22:6-7. Rashi comenta que si incluso que por un precepto fácil de
cumplir, que no conlleva una pérdida monetaria, la Torah dice que hay que hacer
“a fin de que te vaya bien y prolongues los días”, con mayor razón que esto
aplica al respecto a la recompensa por el cumplimiento de preceptos difíciles.
Por
esta razón es que debemos cumplir preceptos que algunos pudieran catalogar como
difíciles, pero en realidad no lo son por lo dicho en 1 Juan 5:3 “pues este es el amor a Dios: que guardemos
sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos”, como
es el mencionado por el Sheliaj Shaul en 1 de Corintios 7:10-11 “No mando yo sino Hashem (el Eterno)”,
de no cumplir el mismo, perdemos la recompensa, comprometiendo nuestro olam
aba; obteniendo una desagradable consecuencia. “Honroso
sea en todos el matrimonio y el lecho conyugal sin mancilla, porque Dios juzgará a los fornicarios y
adúlteros.” Hebreos 13:4. “¿O no
sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni
los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los
difamadores, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.” 1Corintios 6:9-10
Hermanos
veamos una realidad, en Venezuela la tasa de divorcio es de un 30% en el primer
matrimonio; en los judíos ortodoxos practicantes aunque no tienen esta verdad como mandato de Elokim (no existe el
divorcio), su tasa de divorcios es de 0,1 %, porcentaje ínfimo en este
sentido, y de tener ellos a Yeshúa como Mesías y sus enseñanzas, como nosotros,
ese porcentaje matemáticamente tendería a desaparecer.
Para
finalizar repito la enseñanza de Yeshúa de este tema, “lo que Elokim unió al mismo yugo con la Torah, no lo separe el hombre
(hasta que la muerte los separe)”
Conclusiones:
Ø 2De lo anteriormente
estudiado, Yeshúa en la explicación de las parábolas enigmáticas de Mateo 5:32
y 19:9 no menciona el apedreamiento, por tener dicha explicación un corte
profético, es decir, en la época de Yeshúa estaba vigente según la Torah las
competencias del sanedrín, pero luego de la muerte y resurrección de Mashiaj
entra en vigencia una magnificación mencionada en Mateo 19:28 “Y Yeshúa les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el
Hijo del Hombre se siente en su trono de gloria, vosotros, los que me habéis seguido, también os sentaréis sobre doce tronos ,
para juzgar a las doce tribus de Israel.” Y en Juan 5:22 “Porque
el Padre a nadie juzga, sino que todo el
juicio lo encomendó al Hijo,”. Dejando en claro, que no
se está promoviendo el apedreamiento, por ser Mashiaj el ÚNICO que tiene la potestad de juzgar “Hermanos,
no habléis mal unos de otros. El que habla mal del hermano, o juzga a su
hermano, habla mal de la Ley y juzga a la Ley; y si juzgas a la Ley, ya no eres
hacedor de la Ley, sino juez. Uno solo
es el Legislador y Juez, el que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién
eres, que juzgas al prójimo?” Jacobo 4:11-12. Aunado a esto vemos uno
de los principios fundamentales del
matrimonio basado en la infinita misericordia del Eterno escrito por Rav
Shaul en Efesios 5: “Maridos, amad a vuestras
esposas, así como Mashiaj amó a la Kehila y se dio a sí mismo por ella, para santificarla,
habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra, a fin de
presentársela a sí mismo, una kehila en toda su gloria, sin que tenga mancha ni
arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada. Así también deben amar los maridos a sus mujeres, como a sus
propios cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y
lo cuida, así como también Mashiaj a la kehila; porque somos miembros de su
cuerpo” lo cual hace mas improcedente el hecho de que Yeshúa
estuviera promoviendo el apedreamiento y dejando en claro la inmanente
misericordia de la Tora del Mesías.
Ø El marido y la esposa están íntimamente ligados a
la Torah del Mesías (1 Corintios 9:21), y el yugo que los
une al matrimonio es la misma, así que lo que Dios ató al mismo yugo con la Torah del Mesías no lo separe el hombre
(Mateo 19).
Ø Es un mandamiento de Elokim (no existe el
divorcio) 1 Corintios 7:10-11, Romanos 7:2-3.
Ø La única y exclusiva causa para la “separación”
es la muerte, si este no es el caso, entonces tanto el divorciado y/o la divorciada
y vueltos a casar, serán adúlteros.
Ø Existe una desagradable consecuencia al no
cumplir este mandato: Manifiestas son las
obras de la carne, que son: adulterio,
fornicación, inmundicia, lujuria,
idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas,
divisiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas
semejantes a estas. En cuanto a esto, os
advierto, como ya os he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gálatas
5:19-21 Es imposible que los que una vez fueron iluminados,
gustaron del don celestial, fueron hechos partícipes del Espíritu Santo y
asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del mundo venidero,
y recayeron, sean otra vez renovados
para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y
exponiéndolo a la burla. La tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae
sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada,
recibe bendición de Dios; pero la que produce espinos y abrojos es reprobada,
está próxima a ser maldecida y su fin es ser quemada. Hebreos 6:4-8 y como dije el juicio le pertenece a Yeshúa
(Dios) “Honroso sea en todos el
matrimonio y el lecho conyugal sin mancilla, porque Dios juzgará a los fornicarios y adúlteros.” Hebreos 13:4 Es tiempo de que el juicio
comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál
será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? Y "Si el justo con dificultad se salva,
¿qué pasará con el impío y el pecador?".
Baruj
Hashem!!!
Nota: Para el punto de las parábolas enigmáticas, se usó como referencia el
capítulo 3 del libro ¿Bíblicamente existe el divorcio? de Alejandro Ramos y
para la porción de la parashat que habla sobre el apedreamiento, el capítulo 2
de ese mismo libro; así como también se hizo uso del libro Historia del pueblo judío en tiempos de Jesús volumen 2 de Emil Schürer,
páginas 292-300, “competencias del sanedrín”. Temas
que no profundice a cabalidad en este artículo (parábolas enigmáticas y apedreamiento); por lo que les invito a profundizar estos aspectos en las
fuentes antes mencionadas.
Ing. Ricardo Soto
10 de Septiembre de 2011